miércoles, 10 de febrero de 2010

El verano del patriarca

El verano del patriarca




Por: Héctor Abad Faciolince


EN AMÉRICA LATINA, SALVO UN PAR de excepciones, estamos renunciando al progreso gradual de las democracias liberales, y hemos optado por la ilusión del Hombre Providencial y el prodigio repentino.


En el vecindario creen que milagrosamente, de la noche a la mañana, podrán salir de la pobreza y la exclusión con dictadores indios o mestizos; aquí creemos que gracias a nuestro caudillo blanco se acabarán al fin la peste de la inseguridad y el salvajismo guerrillero.


En siete años, aunque haya arrinconado la brutalidad de las Farc y domado el secuestro, la guerrilla no ha sido liquidada, y los paramilitares resurgen, lujuriosos, con el abono orgánico del narcotráfico, con forma de bandas que imponen su voluntad con sangre en los barrios marginados y en los pueblos lejanos. Pero él se
presenta como el Salvador y el pueblo (la voz divina) todavía se lo cree.


Veremos si en doce años el caudillo Uribe puede con las Farc, pero tal vez se necesiten no cuatro sino ocho años más, hasta completar 16 o 20 (o quizá 40 o 50, como Fidel y como Franco). ¿Por qué no vamos preparando de una vez otra reforma constitucional que le permita a nuestro Perón, a nuestro Porfirio, gobernar hasta el 2030? O hasta que haya un militar por cada mata de coca y la mitad del presupuesto del país se lo chupe un ejército de barrigones.


Así, envejeceremos viendo medrar a su poderosa camarilla de viejos y de nuevos ricos. Seguirán engordando los señores feudales del azúcar; se pondrá rechoncho el lobby de las carreteras y de los basureros;


medrarán los dones de la palma de aceite y de las flores; se explotarán de ricos algunos bancos; no podrán con tanta plata los especuladores de las tierras urbanas; los contratistas de armas vomitarán dólares por las orejas; el tamaño de las haciendas de los neo-paracos llegará a ocupar un porcentaje todavía más grande de todas las tierras; las ciudades se estallarán de pobreza, inseguridad y desplazados del campo.


Y mientras el país es saqueado por esta mafia de contratistas y aprovechados, nosotros nos pasaremos la vida discutiendo sobre nuevas reformas a la Constitución para que el Caudillo pueda seguir satisfaciendo su ego inconmensurable, su falta de humor, su apetito mandón, sus gritos de tirano sus modos relamidos y taimados de dictador de buenas maneras.


El Patriarca se pasea por el país y por el mundo de la rienda de su secretaria; el Patriarca monta a caballo con la rienda en la izquierda y un tinto en la derecha; el Patriarca grita a sus hijos para que aplacen el gustico y no se enriquezcan más de lo debido; el Patriarca insulta a


la prensa y acusa a la oposición de complicidad con la guerrilla; el Patriarca no cede, el Patriarca es intransigente y no acepta ningún gesto humanitario con los que llevan secuestrados 13 años; el Patriarca domina y amansa con sus manos rudas de domador de potros; el Patriarca, con el enorme oído del DAS todo lo oye, todo lo
esculca, todo lo sabe, todo lo premia y todo lo castiga.


Lejos estamos del otoño del Patriarca; más lejos todavía de su invierno. Ya le pasó la alegre primavera, pero el verano se presenta largo, caliente y seco.


Y ahí estaremos viéndolo gritar; y ahí estaremos viéndolo regañar desde el alba hasta la noche profunda; ahí nos tocará oírlo cada 20 de julio, hablando de la Patria, con su manita tosca apoyada en el pecho del corazón invicto.


Ahí estará el Patriarca aclamado por el Estado de Opinión del pueblo. Y este país vergonzoso seguirá arrastrándose hacia adelante, con su ira sanguinaria, con sus maleantes sueltos, con su Congreso de asco, con sus militares de opereta, con sus cortes erráticas, con sus gringos inmunes, con sus ministros sin carácter (o clones revejidos del Patriarca que logran la reelección con armas bajas), con sus barrios ardiendo, con sus ríos sembrados de cadáveres, con la indigencia en la calle, con las corridas y las cabalgatas, con su alegría histérica y la impotencia absoluta de los que no tenemos más que la palabra.









sábado, 27 de junio de 2009

Función de los Medios en la Democracia

ACE Electoral Knowledge Network
Resulta una obviedad decir que los medios de comunicación cumplen una función esencial para el debido funcionamiento de la democracia. Las discusiones sobre las funciones de los medios usualmente se enfocan en su papel de "vigías": por
Justificar a ambos ladossu indiscutible escrutinio y examen sobre los éxitos o fracasos de un gobierno, los medios pueden informar al público sobre que tan efectivamente se han desempeñado sus representantes y ayudar a que rindan cuentas de sus actos. Pero los medios también pueden cumplir una función más específica, la de posibilitar una plena participación pública en las elecciones, no sólo informando sobre el desempeño del gobierno, sino de muchas otras formas:
  • Orientando a los electores sobre como ejercer sus derechos democráticos. * Informando sobre el desarrollo de las campañas.
  • Ofreciendo una plataforma para que los partidos políticos difundan su mensaje entre el electorado.
  • Permitiendo que los partidos debatan entre sí.
  • Supervisando el escrutinio de los votos y anunciando los resultados.

Los medios no constituyen la única fuente de información de los electores, pero en un mundo dominado por las comunicaciones masivas, son ellos los que determinan la agenda política, incluso en los rincones tecnológicamente menos desarrollados del orbe. Así, por ejemplo, los grupos de observación electoral hablan hoy en día rutinariamente sobre el acceso a los medios y su cobertura de las elecciones como un criterio básico para juzgar si son o no equitativas. Al mismo tiempo, el monitoreo de los medios durante los períodos electorales se han convertido en una práctica cada vez más común, empleando una combinación de análisis estadísticos y de discurso así como técnicas de estudio de los medios para medir si la cobertura ha sido equitativa o no.

En este sentido, entran en juego tres series de derechos interrelacionados:

  • El derecho de los electores a realizar una elección plenamente informada.
  • El derecho de los candidatos a divulgar sus políticas.
  • El derecho de los medios informar y expresar sus opiniones sobre asuntos de interés público.

Desde luego, estos derechos, que en esencia constituyen componentes del derecho a la libertad de expresión garantizado por el Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, están vigentes en todo momento, no sólo cuando esta en curso una elección. Pero ha sido la gran formalidad de los procesos electorales - el hecho de que son conducidos de acuerdo con procedimientos claramente establecidos en la ley- lo que ha estimulado el interés de todos los involucrados en asuntos sobre la libertad de los medios.

El que tanto se respeten la libertad y el pluralismo de los medios durante un período electoral puede ser un indicador muy sensible del respeto a la libertad de expresión en general -una precondición esencial en sí misma para el funcionamiento de la democracia. De igual forma, una elección puede representar una oportunidad ideal para sensibilizar a las autoridades sobre su obligación de respetar y fomentar la libertad de los medios de comunicación y a estos sobre su responsabilidad de respaldar los procesos democráticos.

Esta área temática está concentrada fundamentalmente en la responsabilidad de los administradores electorales en desarrollar un marco normativo de las actividades de los medios de comunicación durante los períodos electorales y fomentar su libertad. Sin embargo, mucho de esto también puede ser de gran valor para otros actores, como los partidos políticos y los periodistas o comunicadores mismos.


martes, 26 de mayo de 2009

EL PROBLEMA DE MAGANGUÉ SOMOS NOSOTROS MISMOS

EL PROBLEMA DE MAGANGUÉ SOMOS NOSOTROS MISMOS.

Por: Julio Alberto Caro Díaz

Por estos días es común encontrar en cualquier esquina gente hablando sobre los problemas que nos aquejan a los magangueleños, la mayoría, si no todos, coinciden en que el problema son los políticos; son ellos quienes nos tienen jodidos dicen casi que en coro, es más, individualizan a los supuestos responsables y dicen no volver a votar jamás en su vida por ninguno de ellos… Pero ¿será la clase política tradicional la verdadera y única responsable del estado de postración en que se encuentra nuestra ciudad, qué tan cierto es esto?

Los magangueleños somos dados a eso a echarle la culpa de nuestra situación a otros que, si bien es cierto, literalmente se han robado los dineros públicos, siguen allí donde están porque nosotros se lo permitimos. Cuántos de nosotros nos hacemos elegir en una Junta de Acción Comunal, Juntas Administradoras Locales (JAL), en una Veeduría, en un Consejo de Seguridad Social, en la Junta Directiva de una Cámara de Comercio, Sindicato, Tránsito, etc. etc. sin otra intención que la de figurar o buscar beneficios personales dejando de lado el beneficio común. Lo que nunca se deja de lado es la crítica, todos somos buenos para eso y en especial quienes hacen parte de alguna organización de las aquí nombradas que se olvidan que cuando hacen parte de estas organizaciones cuentan con las herramientas para contribuir al mejoramiento de la ciudad.

En época electoral “los líderes” aparecen como la altamiza después de creciente, los puya ojo, los magníficos, los talibanes, entre otros, llegan a invadir todos los comandos políticos ofreciendo no menos de cien votos cada uno, cuando no se puede confiar ni en el de ellos mismos toda vez que lo venden a varios aspirantes a corporaciones públicas. Los “lideres” van a la comunidad y se encargan de presentar a los candidatos a sus vecinos y familiares, quienes saben que en esas reuniones solo hacen “bulto” para que el o los candidatos vean que dicho “líder” tiene gente; nadie se interesa por desenmascarar a uno u otro protagonista de la reunión, entre otras cosas porque los asistentes también van en busca de algo que sólo le dará beneficio personal. Todos sabemos que las buenas intenciones que dicen tener quienes aspiran a ser elegidos, no existen, que apenas logren el objetivo se dedican a recuperar “la inversión” multiplicada por diez. En Magangué no hemos sido capaces de castigar a los hijos malvados que ha parido esta tierra bendecida por Dios (quizá por eso no ha desaparecido). Aunque la nueva Constitución Política de Colombia nos abrió la posibilidad de ser nosotros los ciudadanos quienes elegimos a quienes administren la ciudad y el país, nos dejamos embolatar de una clase política corrupta e inmoral que sólo ve en nosotros a unos idiotas útiles que sirven de escala para apoderarse del botín que representa la alcaldía municipal de Magangué. Nosotros, el pueblo, seguimos como simples espectadores mirando y criticando el partido, no desde las graderías, sino desde el piso duro y frío del desempleo, la falta de educación, de buenos servicios públicos, de salud, agua potable, alcantarillado, de seguridad, etc. etc., mientras tanto seguimos criticando, olvidando que es a nosotros, a los verdaderos culpables de nuestra situación actual, a quienes nos corresponde tomar los correctivos necesarios para que esos desalmados vallan a peinar galápagos y poner al frente de la ciudad a quién en verdad le interese solucionar nuestros problemas, no el suyo propio.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Natural de este Puerto

Nosotros (Los Magangueleños), hemos vivido con la convicción de que somos gente buena, ..... hace poco mas de 20 años, en la epoca que nacieron nuestros ultimos medios escritos locales, al narrar las noticias sobre casos delictivos ocurridos en nuestro pueblo, al referirse a sus culpables o protagonistas, decian que eran procedentes de otras zonas del pais o de la capital de algun departamento de la costa, ultimamente los protagonistas de estos hechos son en su mayoria nuestros paisanos, y no se si por verguenza de nuestros comunicadores o por respeto al nombre de nuestro amado pueblo se usa escribrir la coloquial frase "natural de este puerto".

Esto nos lleva a reflexionar sobre el grado de degradación que ha tomado nuestra sociedad Magangueleña, donde hemos aprendido a delinquir a todos los niveles.

Culpables de esta degradación seguramente encontraremos muchos, y cada quien apuntara el dedo contra el otro, pero personalmente yo me declaro culpable ya que en particular nunca me intereso quien administraba nuestro pueblo, (pense que no era problema mio), hoy cuando la inseguridad nos esta tocando a todos, veo el daño que le ha hecho a nuestro pueblo el desinteres de muchos magangueleños .

Donaldo Lara
"Natural de este Puerto"


domingo, 26 de abril de 2009

OBJETIVIDAD CERO

OBJETIVIDAD CERO


Por: Julio Alberto Caro Díaz


“La objetividad es la cualidad de lo objetivo, de tal forma que es perteneciente o relativo al objeto en sí mismo, con independencia de la propia manera de pensar o de sentir. En sentido ético la objetividad de un sujeto está relacionada con planteamientos tan epistémicos como morales. La encontramos habitualmente formulada en términos de neutralidad, imparcialidad, o impersonalidad.” Es decir que, por ejemplo, en el ámbito periodístico se debe apartar cualquier sentimiento de gratitud, odio, rencor, amistad, etc., para informar sobre cualquier tema.

Ser objetivo en esta ciudad, es además de difícil casi que imposible; aquí la gran mayoría de medios de comunicación y periodistas se dejan arrastrar por cualquiera de los sentimientos expuestos y se explayan en elogios, vituperios o ataques, según sea el caso, a favor o en contra de X o Y persona, algunos pasan por alto el desempeño nefasto de quienes en algún momento han administrado la ciudad con tal de ser tenidos en cuenta en futuras o eventuales nuevas administraciones. Otros, llevados por el temor o la conveniencia política y económica, dejan de lado la faceta violenta, intolerante e intransigente de algunos candidatos a corporaciones públicas, para hacerlos ver como una opción de progreso y bienestar para toda la comunidad cuando en realidad son responsables directos de la situación que se vive actualmente. Algunos medios se reservan su derecho a publicar noticias, artículos o escritos que toquen a sus amigos, jefes políticos, patrocinadores o peor aun, a cualquier empresa pública o privada con la cual se tenga vinculo contractual de alguna naturaleza; pero cuando alguno de estos “amigos o patrocinadores” necesitan desacreditar a determinada entidad o persona la información suministrada sale a la luz pública aunque luego haya que rectificar, cosa que importa poco porque ya el daño se hizo y se logró el objetivo principal de sembrar la duda o justificar cualquier acción en contra de esa entidad o persona específica.

Ante esta falta de objetividad de algunos medios de comunicación y de otros tantos periodistas de nuestra ciudad surgen dos grandes alternativas. WWW.MAGANGUEONLINE.COM y WWW.MAGANGUE.BLOGSPOT.COM estos sitios han sido creados por Hebert Sierra Castro y Donaldo Lara Rojas, dos magangueleños que aunque se encuentran fuera de nuestro amado terruño, viven preocupados por la situación de esta tierra de corazón abierto al mundo entero que, como digo y repito en varios de mis escritos sigue altiva y ofreciendo miles de oportunidades a quienes la habitan. En estás paginas virtuales, podemos dar a conocer nuestras opiniones siempre buscando el bienestar de Magangué y su gente, sin atentar, eso sí, contra la honra o la intimidad de nadie. A sus creadores gracias por regalarnos este espacio que se encuentra abierto, como ya dije para todos y para todas, aportemos nuestras ideas y todo cuanto nos sea posible para hacerlos crecer y por qué no convertirlos en medios escritos en el futuro. Sigamos pues contribuyendo para se mantengan sirviendo de puente entre nosotros, nuestro pueblo y las colonias magangueleñas en todas partes del mundo sin dejar de ser objetivos.



sábado, 28 de marzo de 2009

EN BUSCA DE LA GUACA PERDIDA

Julio Alberto Caro Díaz

Meditando un día, sobre los problemas que nos aquejan a los magangueleños, me acordé de una parábola que había leído hace algunos días. Decidí publicarla con el único ánimo de que quienes la lean mediten muy bien sobre las verdaderas intenciones de tantas personas que dicen amar a Magangué y en nombre de ese “amor” nos tienen JODIDOS. O de quienes aprovechando el raponazo del somos víctimas, quieren apropiarse del presupuesto municipal y lo buscan cual vulgar guaca. Cualquier parecido o semejanza con la situación de nuestra ciudad es PURA COINCIDENCIA.

La Zorra y el León

Un día los habitantes del bosque se reunieron en consejo para tomar una decisión muy importante. Había que solucionar urgentemente un problema. “habrán advertido, - empezó el Golero- que hay frecuentes peleas entre los habitantes de nuestro bosque y nuestros vecinos. No sería mejor que encargásemos a alguno de nosotros para apoyar nuestras razones y defender nuestros derechos”. “Óptima idea es la tuya –comentó el conejo- así podremos dedicarnos a las labores domésticas con paz y tranquilidad, sin tener que mirar quién está a nuestras espaldas”.

Y empezaron las discusiones: Uno quería elegir al Tigrillo porque tienen el paso tan silencioso que puede acercarse a cualquiera sin que lo vean. Otro prefería al ratón, porque puede meterse por todas las rendijas y prevenir las jugadas del enemigo. Había quien optaba por el elefante, porque con sus bramidos se impondría ciertamente a los demás. ¡ Se equivocan! – “dijo la mica yo opino que debemos elegir al que sea más astuto y más fuerte”. Todos estuvieron de acuerdo. Pero cuando se trato de decidir quién era el más astuto y más fuerte, empezaron de nuevo las contiendas y con esto se disolvió la asamblea. Durante la noche, la zorra fue a ver al león. Mire, amigo, le digo – es sabido que yo soy la más astuta de todos los animales y que ninguno le iguala en fuerza a usted. Qué le parece si trabajamos juntos? Lo que no se ha encontrado nunca en un animal sólo se encuentra centuplicado en nosotros dos. Al día siguiente, los dos candidatos, León y Zorra, se ganaron el favor del pueblo. Los eligieron como sus administradores y defensores. Sin embargo, no se habían todavía apagado los gritos de alegría por la elección de la Zorra y el León como representantes del pueblo, y ya la gallina estaba en la fauces de la zorra. Pero… - Decía la infeliz gallina – la hemos elegido para defendernos! ahora nos paga así?. “Bien ves que mis ocupaciones no me permiten ir a cazar. Además necesito un alimento abundante y sustancioso. Tu debes ser valiente. Sacrifícate por el pueblo como lo hago yo” dijo la zorra y se dispuso a comerse a su presa. “Déjame, por favor que yo soy también del pueblo – gimoteaba la gallina – no me obligues a llamar al león”. Pero aunque lo hubiera llamado, éste no hubiera acudido porque estaba ocupado al comerse al tigrillo. “Me parece que nuestros representantes se alimentan y banquetean y se divierten a costa nuestra” – Se atrevió a decir el conejo. “Es verdad – susurró la gacela – pero callémonos por favor, si no queremos acabar como la gallina y el tigrillo”.

Al día siguiente, la gacela y el conejo amanecieron, no se sabe cómo, víctimas de un accidente y acabaron en el plato de sus representantes. Pronto se extendió el terror por toda la selva. Hasta la crítica más pequeña al régimen era oída por la zorra y castigada por el león. De modo que, uno tras otro, los animales se vieron obligados a irse del bosque y pedir asilo político a sus amigos de los alrededores y mientras los pobres exiliados se alejaban silenciosamente, el golero desde lo alto de una roca silbaba una canción que comenzaba así:

“Si entre desdichas mil no deseas vivir, a violentos y astutos cuida de no elegir.
Porque quienes se dejan llevar del desespero terminan viendo solo un chispero”.


UN PUEBLO QUE NO CONOCE SU HISTORIA ESTÁ CONDENADO A REPETIRLA

Tomado del libro “COLECCIÓN DE PARÁBOLAS” de Carlos Augusto Carvajal Durán y Gonzalo Romero Becerra. publicado en San Gil el 15 de noviembre de 2002

lunes, 2 de marzo de 2009

Mamá ¿Dónde Están Mis Juguetes?

Por: Julio Alberto Caro Díaz

María Camila(*) es una niña de escasos cuatro añitos. Ella al igual que sus dos hermanos y sus más de 150 amiguitos reside en Puerto Nariño. Puerto Nariño es una vereda que junto a Madrid y Guazo pertenecen a la jurisdicción del Municipio de Magangué, Departamento de Bolívar.

Hace algo más de tres meses María Camila y el resto de habitantes de estos corregimientos no saben lo que es caminar sobre suelo firme; le toca hacerlo sobre canoas o sobre “tambos” improvisados para contrarrestar el nivel de las inundaciones que suben un promedio de 8 centímetros diarios. En su inocencia ella disfruta mirando este fenómeno, pero con el pasar de los días su piel va sintiendo los estragos de tanta humedad. Su único juguete es el agua y ya está aprendiendo a manejar un canalete y una guadua, utensilios con los que son impulsadas las canoas por las estrechas calles de esa población.

En las tres o cuatro navidades que María Camila ha vivido no sabe que es un juguete. Sólo este año, cuando el sacerdote que les visita semanalmente le dijo a su mamá que estaba haciendo lo posible para llevarle unos juguetes a los niños en esta navidad, la niña supo de qué se trataba; cuando la escuchó que de pronto les llevaban juguetes, le preguntó a su madre: ¿mami qué es un juguete? Su madre le explicó que eran unos aparatitos que imitaban carritos, bebes, aviones etc. María replicó entonces: ¿MAMÁ Y DONDE ESTÁN MIS JUGUETES? La madre solo atinó a balbucear entre lágrimas la dolorosa excusa de la falta de dinero como consecuencia de la creciente que le impide a su esposo cultivar la tierrita para ganar lo necesario para subsistir y poder brindarle a sus hijos lo que cualquier niño merece. Además, le dijo, hija el agua no te dejaría utilizarlos, pero te prometo que si el padre trae juguetes haré lo posible para llevarte a Magangué para que juegues con otros niños.

Lo doloroso de esta historia es que mientras miles de niños como María Camila no cuentan con un juguete para navidad nuestros gobernantes se emborrachan en el capitolio nacional y aprueban leyes y decretos que solo los benefician a ellos. Cuando esta niña pregunta por sus juguetes en un lugar de Colombia del que muy pocos han oído hablar, en las grandes ciudades se derrochan miles de millones de pesos en adornos navideños y se gasta dinero en cosas que en nada benefician a la comunidad. Mientras que esos niños duermen y viven entumecidos por la humedad, los ministros, senadores y demás andan en carros blindados, viajando por el mundo dándose la gran vida a costa de todos los colombianos. Mientras esto sucede e escasos 15 kilómetros de la cabecera municipal, en Magangué no hay alcalde debido a intereses mezquinos de algunos grupos políticos que se pelean el presupuesto municipal. Quizá Puerto Nariño no fue censado por la Cruz Roja y si lo censaron las ayudas no se ven aun. Por eso es posible que María Camila y sus amiguitos no puedan ver un juguete en esta navidad, pero la angustia de su madre será mayor que en años anteriores cuando sus niños no le habían preguntado: MAMÁ QUÉ ES UN JUGUETE.

Este artículo fue publicado en la Revista Semana Virtual el 22 de diciembre de 2008, en la actualidad estos niños están necesitando útiles escolares y ropa. En caso de que algún lector quiera donar cualquier cosa para estos niños por favor comuníquese al celular 312 6132410 o envíenlo a la Calle Padilla # 6 A 106 Barrio Córdoba Magangué Bolívar, Colombia. Dios les pagará.